El error de color que puede estar apagando tu rostro sin que te des cuenta.
Ese momento en que te encanta tu outfit, pero por alguna razón, no te sienta bien.
¿Te ha pasado que te pruebas una blusa preciosa, pero al verte al espejo sientes que algo no funciona? La blusa es bonita, pero te ves cansada, piel apagada y con las ojeras más marcadas.
Otro día, te pones una prenda sencilla y más de una persona te dice: “¡Te ves linda!”.
Muchas veces la diferencia no está en la ropa… está en el color.
La colorimetría es una herramienta que te ayuda a identificar qué colores armonizan mejor con tu piel, ojos y cabello. Usando colores que te favorecen tu rostros se verá luminoso, tus facciones resaltan e incluso te verás más fresca y descansada.
¿Quieres una forma rápida de empezar a usarla?
Colocate frente a una ventana, con luz natural y sin maquillaje (y muy importante, un espejo donde puedas verte). Acerca a tu rostro prendas de distintos colores y observa qué pasa. Primero prueba tonos cálidos como beige, camel, terracota, dorado o verde oliva. Después prueba tonos fríos como blanco, gris, azul marino, rosa frío, morado o plateado.
Con cada color, pregúntate:
¿Mi piel se vé más luminosa?
¿Mis ojos resaltan?
¿Se me marcan más o menos las ojeras?
¿Me veo fresca o cansada?
Con esto identificarás si tus tonos son cálidos o fríos.
Tus colores ya están en tu clóset.
Piensa en esas prendas con las que siempre recibes halagos, ahí hay pistas importantes. Recuerda esa blusa con la que se sientes hermosa, ese vestido con el que te sientes segura o esa prenda con la que siempre te dicen: ¡Que bien te ves!.
Esta es una forma sencilla de empezar a identificar tus colores, pero si quieres hacerlo de manera más completa y certera, DIVA puede ayudarte analizando tus rasgos y generando un reporte completo de colorimetría (ropa y maquillaje).
Porque descubrir tus mejores colores no debería ser complicado, y tampoco debería costarte una fortura.
Tus colores ideales ya existen.
DIVA te ayuda a encontrarlos.



